El camino al cielo...
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Nuestro propósito es presentar el plan de salvación de manera clara y concisa, de acuerdo con fuentes oficiales católicas. Todas las citas bíblicas que se emplean han sido tomadas de una versión católica aceptada: La Biblia Latinoamérica. Nuestra oración es que este folleto sea usado para que muchos conozcan a Jesucristo como su Salvador.

I. Reconocer que Dios es santo
“La santidad de Dios es el hogar inaccesible de su misterio eterno.” (Catecismo de la Iglesia Católica [CIC], 2809)
En cuanto a la santidad absoluta de Dios, las Escrituras son muy claras: “¿Con quién podrán ustedes compararme, o quién será igual a mí?, dice el Santo.” (Isaías 40:25)
“Por eso, ustedes que saben pensar, escúchenme: Lejos de Dios el mal, y del Omnipotente, la injusticia.” (Job 34:10)
Moisés declaró: “¿Quién como Tú, Yavé, entre los dioses? ¿Quién como Tú, glorioso y santo, terrible en tus hazañas, autor de maravillas?” (Éxodo 15:11)

II. Reconocer que el hombre es pecador
“El pecado está presente en la historia del hombre: sería vano intentar ignorarlo o dar a esta oscura realidad otros nombres.” (CIC 386)
El pecado nos separa de Dios. La Biblia declara: “Pues todos pecaron y están faltos de la gloria de Dios.” (Romanos 3:23) El rey David dijo: “Tú ves que malo soy de nacimiento, pecador desde el seno de mi madre.” (Salmo 51:7) También dijo “Desde el seno materno andan descarriados los impíos; desde el vientre de su madre se desvían los que dicen la mentira.” (Salmo 58:4)
San Pablo afirmó: “Ustedes estaban muertos a causa de sus faltas y sus pecados…De ellos éramos también nosotros, y nos dejamos llevar por las codicias humanas, obedeciendo los deseos y propósitos de la carne, gente reprobada como los demás.” (Efesios 2:1, 3)

III. Creer que sólo Cristo pagó por tus pecados
“Por su sacratísima pasión en el madero de la cruz nos mereció la justificación, enseña el Concilio de Trento subrayando el carácter único del sacrificio de Cristo como ‘causa de salvación eterna.’” (CIC 617)
Sólo por medio de Cristo podemos ser reconciliados con Dios. “En primer lugar les he transmitido esto, tal como yo mismo lo recibí: que Cristo murió por nuestros pecados, como dicen las Escrituras; que fue sepultado; que resucitó al tercer día, también según las Escrituras.” (1 Corintios 15:3, 4)
“Por la fe, pues, hemos sido ‘hechos justos’ y estamos en paz con Dios por medio de Jesucristo, nuestro Señor.” (Romanos 5:1)
“Al que no puede presentar obras, pero cree en Aquel que hace justos a los pecadores, se le toma en cuenta su fe para hacerlo justo.” (Romanos 4:5)

IV. Arrepentirte y confiar tu salvación sólo en Cristo
“Para el cristiano, creer en Dios es inseparablemente creer en Aquel que El ha enviado, ‘su Hijo amado’, en quien ha puesto toda su complacencia. Dios nos ha dicho que le escuchemos.” (CIC 151)
“Arrepiéntanse, pues, y conviértanse, para que sean borrados sus pecados.” (Hechos 3:19)
“¡Así amó Dios al mundo! Le dio al Hijo Único, para que quien cree en él no se pierda, sino que tenga vida eterna.” (Juan 3:16)
“No hay salvación en ningún otro, pues bajo el cielo no se ha dado a los hombres ningún otro Nombre por el que debamos ser salvados.” (Hechos 4:12)
La salvación es una decisión personal y resulta en una relación personal. Como lo dijo Leon Joseph Cardinal Suenens: “El cristiano es una persona cambiada, un convertido: se ha vuelto de sí mismo para unirse a Jesús de Nazaret, quien, por sí mismo, murió y resucitó de los muertos.” (A New Pentecost? p. 115)

V. Vivir tu fe por medio de buenas obras
“Produzcan los frutos de una sincera conversión…” (Lucas 3:8) “Sigan procurando su salvación con temor y temblor…Pues Dios es el que produce en ustedes tanto el querer como el actuar para agradarle.” (Filipenses 2:12b-13)
“Todos los fieles…son llamados a la plenitud de la vida cristiana y a la perfección de la caridad…Para alcanzar esta perfección, los creyentes han de emplear sus fuerzas, según la medida del don de Cristo…De esta manera, la santidad del Pueblo de Dios producirá frutos abundantes…” (CIC 2013)
“Una cosa es cierta, y en ella debes insistir: los que creen en Dios han de destacarse en el bien que puedan hacer. Ahí está lo bueno y lo que realmente aprovecha a la sociedad.” (Tito 3:8)
Una manifestación de nuestra fe es el deseo de ser bautizados “en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.” (Mateo 28:19)
Para todos los que estén de acuerdo con los puntos mencionados anteriormente y que deseen afirmar su fe en Cristo, sugerimos la siguiente oración:”Padre nuestro que estás en el cielo, gracias a la obra del Espíritu Santo de Dios, mediante la Palabra de Dios, reconozco que Tú eres santo y confieso que soy un pecador, muy lejos de tu estándar justo. Pero creo que tu Hijo, el Señor Jesucristo, nacido de la bendita Virgen María, pagó el precio por mis pecados cuando fue crucificado, derramó su sangre preciosa, murió en la cruz y resucitó por mi salvación. Ahora me arrepiento de mis pecados y confío en Cristo y su obra en la cruz como la única base para recibir tu justicia. Obra en mí por tu gracia para que pueda manifestar mi fe haciendo lo que te glorifica a ti. Te agradezco por la gracia de tu salvación y por la seguridad basada en la Palabra de Dios de que soy tu hijo. En el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.”

r ¡Sí! Después de leer este folleto, le he pedido a Jesús que me salve. Díganos y le enviaremos material gratuito para ayudarle a crecer en su nueva relación con Dios.

Bible references: LBL • Photo by Punchstock • Printed in USA • ©2004

ISBN# 1-55837-839-1 31560